¿Cabe ejercitar una acción de representación en defensa de consumidores cuando se introduce un producto inseguro en el mercado, que todavía no ha causado un daño?
Este precepto agiliza notablemente los trámites procesales en cuanto que para ejercitar la acción de cesación el consumidor no tendrá que manifestar a la entidad habilitada su voluntad de estar representado por ella, ni dicha entidad tendrá que identificar los daños o perjuicios efectivos de los consumidores individualmente afectados.
Tampoco tendrá la entidad habilitada, conforme al precepto citado, que probar el dolo o culpa del empresario para ejercitar la acción de cesación. Sin duda, se aligera así el procedimiento, que ha de ser especialmente rápido cuando se trate de productos inseguros y, por ello, susceptibles de causar daños.