Derechos del consumidor y recomendaciones para alquilar vehículos
Las personas consumidoras tienen derecho a recibir el contrato en un idioma que comprendan, ya sea el suyo materno o, al menos, en inglés.
Cualquier ambigüedad en el contrato se interpretará a favor del consumidor.
El precio deberá incluir todos los gastos obligatorios (tasas, impuestos, gastos de gestión, seguro de daños a terceros, cargo por conductor joven, la tasa de repostaje… deben estar incluidos en el precio).
Si existieran cobros adicionales por kilómetro recorrido u otros servicios opcionales como la silla para niños o GPS, es importante conocer de manera clara la cantidad exacta que se cobraría.
El arrendador deberá entregar al consumidor un presupuesto sin compromiso y, antes de firmar el contrato, facilitará -entre otros aspectos- el precio total con IVA incluido y una relación detallada con el precio de cada servicio adicional contratado, las características principales de la oferta, incluyendo su período de validez, el período de alquiler y la categoría y modelo del vehículo, la fecha, lugar y hora para la entrega y devolución del vehículo, así como la cantidad exigida para el depósito o pre-autorización de la tarjeta de crédito para hacer frente a posibles daños causados al vehículo.
Cuando la contratación del vehículo se haya hecho a través de una plataforma intermediaria (por ejemplo, un comparador de precios), la claridad del contrato sigue siendo necesaria. No deben existir discrepancias entre la oferta online del intermediario y la oferta del proveedor del servicio en la tienda física donde se firma el contrato, se paga la totalidad del servicio y se recoge el vehículo para su uso y disfrute.